10/11/13

Jornadas Internacionales de Modernización del Discurso Jurídico (días dos y tres)

Como no me gusta dejar las cosas a medias, voy a relatar cómo fueron los dos últimos días de las Jornadas de Modernización del Discurso Jurídico.

El viernes comenzó con una conferencia del Dr. Julio Borrego Nieto, catedrático de lengua española en la Universidad de Salamanca, sobre las plantillas procesales. Yo me perdí la conferencia porque me desperté tarde (es lo que pasa por tener la mala costumbre de acostarse a las dos de la madrugada), así que no puedo decir gran cosa sobre ella.

Después del descanso para almorzar, a las once de la mañana, empezó la conferencia del Dr. Salvador Gutiérrez, catedrático de la Universidad de León, y académico de la RAE (sillón S). Su conferencia trató sobre el proyecto de modernización del lenguaje jurídico, sus motivos, y objetivos. Resultó bastante amena e interesante.

El último acto antes de la hora de comer fue la tercera y última mesa redonda, que trataba sobre cómo se había concretado estos procesos de modernización en otros lugares. Primero, la Dra. Cristina Carretero (Universidad Pontificia de Comillas) dio una breve introducción sobre qué había ocurrido en algunos países de Europa, en E.E.U.U., y en Latinoamérica. Pasamos después con el señor Ingemar Strandvik, que nos habló del caso de Suecia, en el que pudimos observar cuán avanzados iban los suecos en este proyecto (empezaron en los años sesenta). La siguiente fue la Dra. Conceição Carapinha (Universidade do Coimbra), que nos introdujo el caso de Portugal. Como ella no sabía hablar castellano, tuvo que darnos su parte de la conferencia en portugués, pero no supuso mucho problema (al menos para mí, a pesar de no haber tenido contacto con el idioma más allá de alguna canción puntual). De hecho, las diapositivas eran fáciles de traducir. Finalmente, el último ponente fue el Dr. Antoni Llabrés (Universidad de Valencia), que habló principalmente del caso de Cataluña, y dio algunos datos sobre Valencia y las Islas Baleares.

Después de comer, empezaron los talleres, de carácter más práctico y participativo. El primero de ellos trataba sobre la aplicación de la lingüística al derecho, para optimizar el discurso judicial, y hacer más comprensibles los documentos. El otro trató sobre la posible tarea del lingüista como perito judicial, como por ejemplo, para detectar plagios en la literatura; y nos hablaron del caso concreto de la novela Sabor a hiel de Ana Rosa Quintana, que contenía fragmentos iguales, no de una, sino de tres novelas anteriores. Con este taller se dio fin al segundo día de las jornadas.

El sábado solo estaban previstos dos talleres, ambos realizados por profesores de la propia facultad. El primero, impartido por las profesoras Julia Sanmartín y Virginia González, trató sobre la elaboración de glosarios de lenguaje jurídico, tanto dirigidos a los ciudadanos sin muchos conocimientos sobre el tema, como para los propios expertos. El último acto de las jornadas corrió por parte del profesor Antonio Hidalgo, sobre el tono y la pronunciación en la sede judicial, y los errores que hay que evitar.

En resumen, han sido tres días (dos y medio, si alguien quiere hilar fino) muy interesantes, y que abren las puertas a los filólogos que no quieran dedicarse a la docencia, y puedan ver en esto una posibilidad de futuiro. Y además importante, porque este trabajo cooperativo de lingüistas y juristas tiene consecuencias positivas para todos los ciudadanos.

Resumen de la primera jornada: http://reflexionesdeunapatataenlafreidora.blogspot.com.es/2013/11/jornadas-internacionales-de.html

8/11/13

Jornadas Internacionales de Modernización del Discurso Jurídico (día uno)



Todos sabemos perfectamente que a la Universidad se va a salir de fiesta y emborracharse a tope  a estudiar una carrera que te gusta (normalmente), y a formarte para tu futuro profesional. Pero ahí no se queda la cosa. En las diferentes facultades también tienen lugar foros, jornadas, actos culturales muy interesantes para ampliar los conocimientos de aquellos que deseen asistir, sobre áreas que normalmente no se tratan en los planes de estudio.

Es el caso de las Jornadas Internacionales de Modernización del Discurso Jurídico: acercamiento de la justicia al ciudadano, que se celebran en la Facultat de Filologia, Traducció i Comunicació durante los días siete, ocho y nueve de noviembre. Estas jornadas tienen como objetivo abrir una vía de investigación (y por ende, una salida laboral extra para los filólogos que no deseen dedicarse a la docencia) sobre cómo hacer del lenguaje jurídico uno más asequible a los ciudadanos. Porque no es normal que existan documentos legales, notariales o judiciales que estén escritos de una forma tan arcaizante y barroca, que en algunos casos, ni los propios profesionales del Derecho los consigan descifrar.

Yo, personalmente, me he inscrito en estas jornadas, y me han sorprendido de lo interesante que me ha resultado tan solo el primer día. Así que ahora voy a proceder a explicar cómo ha sido el transcurso de la primera jornada.

En primer lugar, a las nueve y media de la mañana, ha tenido lugar la Inauguración de las Jornadas, donde han intervenido el organizador, la decana de la Facultat de Dret, el decano de la Facultat de Filologia y la vicerrectora de la universidad. 

Después de una pausa para almorzar, a la once, ha tenido lugar la primera de las conferencias: «El discurso oral en sede judicial. Estado de la cuestión y propuestas de mejora», por parte del profesor Antonio Briz (profesor mío de este año), el organizador, y director del grupo Val. Es. Co. En ella ha abordado, como resultado de una exhausta investigación, los errores más comunes que suelen cometer los profesionales del Derecho, que causan que su lenguaje sea incomprensible para el ciudadano de a pie; y además, ha propuesto soluciones a estos errores.

Seguidamente, a las doce, hemos tenido la primera mesa redonda, sobre dos cuestiones: «¿Cómo debe comunicar la justicia?» y «¿Cuáles son los derechos del ciudadano en las interacciones comunicativas con la justicia?», cuestiones a las que se han enfrentado cinco profesionales en la materia (catedráticos de derecho, abogados, incluso una asesora del Ministerio de Justicia), moderados por la decana de la Facultat de Dret. No solo han dado su opinión personal sobre este tema, sino que nos han deleitado también con alguna anécdota personal. Y tras esta mesa redonda, tocó descanso para comer.

A las cuatro se reanudaron las jornadas con una conferencia de la Dra. Estrella Montolío, catedrática de la Universitat de Barcelona, titulada «La situación del discurso jurídico escrito español. Diagnóstico actual y recomendaciones para su optimización». En ella nos ha hablado de su experiencia profesional en cursillos de formación en colegios de abogados, donde hacía reflexionar a sus alumnos sobre si era realmente necesario utilizar ese lenguaje tan barroco, con párrafos gigantescos (y en ocasiones, siendo los llamados párrafos-frase), léxico arcaizante... Una conferencia bastante entretenida a mi parecer, sobre todo por la claridad de la explicación de la Dra. Montolío.

Finalmente, a las cinco, ha tenido lugar la segunda mesa redonda: «De la eficacia de trabajar justos los profesionales del derecho y del lenguaje», donde cuatro expertos juristas y un lingüista (Salvador Pons, catedrático de la facultad), nos han hablado de sus experiencias trabajando codo con codo, para hacernos entender que la colaboración entre los dos ámbitos es importante y muy necesaria para poder hacer llegar el lenguaje jurídico a los ciudadanos. 

A las seis y media de la tarde se daba por finalizado el primer día de estas jornadas. Esperemos que el segundo día sea igual o mejor que este, y que haya más afluencia de gente interesada. Animo desde aquí a cualquier estudiante, tanto de la Facultad de Filología, como de la de Derecho (que son precisamente a los que más debería interesarles el tema), a que se acerquen a disfrutar de los resultados de esta gran colaboración entre juristas y lingüistas.